La historia llevará de las
manos al turista a visitar especialmente dos lugares: la
Misión de San José, fundada en 1730 por los jesuitas,
reflejando el enorme esfuerzo que los frailes tuvieron que
librar para evangelizar a los indígenas, de manera especial
a los pericúes, y el Faro Viejo, una añeja edificación que
desde una colina rememora las precauciones que los
navegantes de otros tiempos tomaban para no encontrarse de
mala manera con la accidentada costa bajacaliforniana.
 |
El
Faro Viejo
Ruinosa construcción que rememora los viejos tiempos
del puerto. Se levanta sobre una pequeña elevación
que domina parte de la bahía con sus muelles.
|
 |
Misión de San José
Fundada por los jesuitas José de Echeverría y
Nicolás Tamaral. Sobre la puerta de acceso al templo
construido en 1940 se aprecia una escena del
martirio del padre Tamaral, cuando fue asesinado por
los indios pericúes. |